Historias de voluntarios

14 de febrero de 2025

Jill Dubler

Mi esposo y yo llegamos a Volcán hace tres años. Hace dos años me involucré en ayudar a la Biblioteca San Benito. He hecho muchas de las tareas para restaurar los libros que se salvaron de la antigua biblioteca, pero descubrí que mi verdadera pasión es la catalogación. Comparto este trabajo con Ed Simmons.

Catalogación

Cada libro debe ingresarse en nuestro sistema para que se pueda buscar de varias maneras. Trabajo desde casa, así que mi esposo y yo trasladamos cajas desde la “oficina” de la biblioteca. He llegado a tener entre 7 y 10 cajas grandes a la vez.

Tenemos acceso a las bases de datos de cuatro bibliotecas asociadas. Primero busco el libro por título, autor, editorial, ISBN, etc. Si aparece, usamos parte de esa información y la revisamos. El formulario incluye ISBN, autor, título, lugar y fecha de publicación, editorial, páginas, ilustraciones y mapas. Medimos el libro en centímetros, anotamos si es parte de una serie, el idioma, un resumen, premios, temas e ilustrador.

La segunda página indica dónde se coloca en nuestros estantes: clasificación Dewey, ficción, literatura infantil o juvenil, referencia, biografía, código de barras y costo estimado de reemplazo.

Jill Dubler, voluntaria que cataloga libros para la Biblioteca San Benito
Jill Dubler cataloga libros para la Biblioteca San Benito.

¿Y si no está en las otras bibliotecas?

Hay que crear toda la información desde cero. Muchos registros no tienen foto de portada; usamos Google, Amazon, eBay y otras fuentes. Un libro puede tomar entre 5 y 20 minutos.

¿Hay diferencia entre español e inglés?

Los libros en español rara vez están en las bibliotecas asociadas, así que casi siempre hay que empezar de cero y traducir el formulario a ambos idiomas. He leído que los libros infantiles ayudan a aprender un idioma. ¡Tienen razón!

Vamos a tener una selección increíble en la nueva Biblioteca San Benito, y estoy muy agradecida de seguir formando parte de este proyecto.